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LA PATRIA ESTA
EN PELIGRO
Un peligro mayor se cierne sobre Cuba, buscado por los propios
sucesores del déspota que a toda costa desean sobrevivir junto a sus
poderes omnímodos, prebendas y privilegios. Se trata de la fusión de
Cuba a la Venezuela de Hugo Chávez, lo que haría de nosotros una
inaceptable colonia de la naciente tiranía de Chávez. Ambos
gobiernos trabajan aceleradamente para ello. De ocurrir esto el
despotismo sobreviviría.
Para nosotros los cubanos esto representa una nueva lucha por la
independencia, por lo inaceptable e ilegitimo de cualquier fusión,
federación, coalición o como quiera llamársele. En cuyo caso, el
gobierno de Chávez advendría a ser tan enemigo nuestro como lo fue
España de los cubanos en el Siglo XIX. Y dicho sea de paso, también
los venezolanos tienen derecho a ser libres.
La primera responsabilidad por la libertad de Cuba recae sobre
nosotros los cubanos. Si no somos nosotros quienes asumimos esa
obligación moral, nadie nos sustituye en el deber de libertar a
Cuba. Tampoco es con discursos y cafecitos como se tumban dictadores,
sino con el pueblo en la calles confrontado la dictadura como lo
hicieron los Checos, los Polacos, los Rumanos o los Alemanes
Orientales, sin descartar las vías de Martí, San Martín, Bolívar y
George Washington. Este es nuestro primer derecho y es nuestro
primer deber.
EL pueblo cubano, no debe tomar las alentadoras palabras del
Presidente Bush para recostarse sobre ellas cual cómoda almohada
soporífera. No es ni a Washington, ni a la Comunidad Europea a donde
tenemos que mirar primero, sino a nosotros mismos. No es pedir la
resolución de los otros, sino tomar la resolución por nosotros de
ser libres a toda costa. No es con la segregación generacional, o
domicilial, sino con la integración de esfuerzos entre los de aquí y
los de allá, los del ayer y los del hoy, los jóvenes y los viejos,
porque en verdad somos un sólo pueblo y como uno tenemos que
afrontar la responsabilidad para con nosotros y nuestros
conciudadanos.
La hora de actuar masivamente contra la dictadura nos toca a
nuestras puertas dentro y fuera del país, de modo confrontativo
directo contra la oligarquía castrista, sus esbirros y compinches
extranjeros para que de una vez y por siempre Cuba sea Libre.
LA RUTA ES:
LA DESOBEDIENCIA CIVIL
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